Chistes cortos buenos: 100 chistes para reír y compartir

Los chistes cortos buenos tienen una ventaja difícil de superar: necesitan apenas unos segundos para contarse y, cuando funcionan, el remate llega antes de que nadie lo espere. Esta selección reúne 100 chistes breves, fáciles de recordar y pensados para compartir con amigos, familia o compañeros.

Hay juegos de palabras, humor cotidiano, animales, colegio, trabajo y tecnología. Todos pueden entenderse sin explicaciones y la mayoría funcionan igual de bien contados en voz alta que enviados por mensaje.

Tipo de chistesNúmeros
Muy cortos y rápidos1-20
Juegos de palabras21-40
Animales41-55
Colegio y estudios56-70
Trabajo y tecnología71-85
Vida cotidiana86-100

Chistes cortos muy buenos y rápidos

1.
—He empezado una dieta de silencio.
—¿Y qué tal?
—No puedo contártelo.

2.
—¿Por qué has llegado tarde?
—Por culpa de una señal.
—¿Qué señal?
—La que ponía «Despacio».

3.
—Doctor, tengo miedo a las palabras largas.
—Entiendo.
—Gracias por no complicarlo.

4.
—¿Tienes experiencia trabajando bajo presión?
—Sí, siempre cocino con olla exprés.

5.
—Me he comprado un despertador inteligente.
—¿Funciona bien?
—Sí. Se apaga antes de que pueda enfadarme con él.

6.
—He decidido vivir el presente.
—¿Desde cuándo?
—Eso ya es pasado.

7.
—¿Tú sabes guardar secretos?
—Perfectamente. El problema es recordar dónde los guardo.

8.
—Estoy escribiendo un libro sobre procrastinación.
—¿Cuándo lo terminas?
—Luego te digo.

9.
—¿Qué haces hablando solo?
—Una reunión de expertos.

10.
—Necesito unas vacaciones.
—Acabas de volver.
—Por eso sé que funcionan.

11.
—Mi memoria es excelente.
—¿Desde cuándo?
—Eso no lo recuerdo.

12.
—He dejado de discutir con la gente.
—No me lo creo.
—Vale.

13.
—¿Sabes cocinar?
—Sí.
—¿Qué haces mejor?
—Reservar mesa.

14.
—Estoy intentando ahorrar.
—¿Cómo vas?
—Ya he ahorrado todos los recibos.

15.
—Me han dicho que tengo mucha paciencia.
—¿Quién?
—Te lo digo cuando termines de preguntar.

16.
—¿Tu móvil tiene mucha memoria?
—Más que yo. Él sí recuerda todos mis cumpleaños.

17.
—Hoy he hecho ejercicio durante dos horas.
—¿Qué ejercicio?
—Buscar las zapatillas.

18.
—He comprado una agenda para organizarme.
—¿La utilizas?
—Sí, tengo apuntado que algún día debo empezar.

19.
—¿Por qué miras tanto el reloj?
—Porque siempre tiene tiempo para mí.

20.
—Estoy aprendiendo a decir «no».
—¿Quieres practicar?
—Sí.

Chistes de juegos de palabras

21.
—¿Qué le dijo una persiana a otra?
—Nos vemos cuando caiga la tarde.

22.
—Mi amigo abrió una tienda de brújulas.
—¿Le va bien?
—Ha encontrado el norte.

23.
—He montado una empresa de escaleras.
—¿Cómo marcha?
—Subiendo poco a poco.

24.
—¿Por qué el calendario estaba preocupado?
—Porque tenía los días contados.

25.
—¿Qué hace una grapadora cuando se enfada?
—Pierde los papeles.

26.
—Abrí una tienda de espejos.
—¿Y qué tal?
—Me veo trabajando allí muchos años.

27.
—¿Qué le dijo el enchufe a la regleta?
—Tenemos buena conexión.

28.
—El panadero dejó el trabajo.
—¿Por qué?
—Estaba cansado de tanta masa laboral.

29.
—¿Por qué el ascensor nunca cuenta secretos?
—Porque todo acaba saliendo.

30.
—Mi vecino trabaja arreglando relojes.
—¿Le gusta?
—Dice que es cuestión de tiempo.

31.
—¿Qué le dijo el lápiz al sacapuntas?
—Contigo pierdo la cabeza.

32.
—¿Por qué la puerta fue al psicólogo?
—Porque no sabía cuándo abrirse.

33.
—He conseguido trabajo fabricando ventiladores.
—¿Qué tal?
—Por ahora, todo marcha sobre ruedas.

34.
—¿Por qué la bombilla aprobó el examen?
—Porque tuvo una idea brillante.

35.
—¿Qué hace una tostadora cuando está contenta?
—Se pone que arde.

36.
—Mi primo vende colchones.
—¿Es buen trabajo?
—Dice que puede dormir tranquilo.

37.
—¿Qué le dijo el semáforo al coche?
—No me mires, que estoy cambiando.

38.
—¿Por qué el diccionario nunca se pierde?
—Porque siempre encuentra la palabra adecuada.

39.
—He dejado el curso de fotografía.
—¿Por qué?
—No acababa de enfocarlo bien.

40.
—Mi amigo trabaja instalando ventanas.
—¿Tiene futuro?
—Muchas perspectivas.

Chistes cortos de animales

41.
—¿Qué hace un perro delante del ordenador?
—Busca el botón de «guau-rdar».

42.
—¿Por qué el gato se sentó encima del router?
—Porque quería una conexión más cálida.

43.
—¿Qué pidió la vaca en la cafetería?
—Un café con mucha leche, por coherencia.

44.
—¿Por qué el pez no utiliza paraguas?
—Porque ya tiene el día pasado por agua.

45.
—¿Qué hace una oveja cuando llega tarde?
—Va a todo balido.

46.
—Un búho entra en una biblioteca.
—¿Qué busca?
—Un libro que le quite el sueño.

47.
—¿Por qué el caracol nunca tiene prisa?
—Porque lleva la casa encima y no puede olvidarse nada.

48.
—¿Qué animal es el mejor guardando documentos?
—El topo, porque todo lo archiva bajo tierra.

49.
—¿Por qué el pingüino lleva siempre traje?
—Porque nunca sabe cuándo puede surgir una reunión.

50.
—¿Qué dijo el mosquito al salir del gimnasio?
—Hoy he trabajado mucho los abdominales… de otro.

51.
—¿Por qué el caballo apagó el móvil?
—Porque estaba hasta las crines de llamadas.

52.
—¿Qué hace una tortuga con un patinete?
—Sentirse temeraria.

53.
—¿Por qué el loro suspendió el examen oral?
—Porque repetía todas las respuestas del compañero.

54.
—¿Qué dijo el pulpo cuando abrió ocho regalos?
—Menos mal que tengo manos para todo.

55.
—¿Por qué las hormigas nunca pierden una mudanza?
—Porque siempre trabajan en equipo y llevan hasta las migas.

Chistes cortos de colegio y estudios

56.
—Profe, ¿puede castigarme por algo que no he hecho?
—Claro que no.
—Perfecto, porque no he hecho los deberes.

57.
—¿Qué asignatura se le daba mejor al fantasma?
—Historia, porque conocía muy bien el pasado.

58.
—¿Por qué el alumno llevó una escalera al examen?
—Porque le dijeron que el nivel era muy alto.

59.
—¿Has estudiado mucho?
—Todo lo posible.
—¿Y cuánto era posible?
—Muy poco.

60.
—Profe, he perdido el examen.
—¿Cómo puedes perderlo si te lo acabo de dar?
—Estoy adelantando trabajo.

61.
—¿Qué hace un libro de matemáticas cuando está triste?
—Cuenta sus problemas.

62.
—¿Por qué el estudiante se llevó una almohada a clase?
—Porque quería aprobar por sueño.

63.
—Mamá, he sacado un diez.
—¡Qué bien!
—Sí, cinco en Matemáticas y cinco en Lengua.

64.
—¿Cuál es tu asignatura favorita?
—El recreo.
—Eso no es una asignatura.
—Por eso nunca suspendo.

65.
—Profe, ¿el examen será difícil?
—No. Las respuestas son facilísimas. Lo complicado son las preguntas.

66.
—¿Por qué el diccionario fue al colegio?
—Porque quería ampliar vocabulario.

67.
—¿Has terminado el trabajo de Geografía?
—Casi.
—¿Qué te falta?
—Encontrar dónde está.

68.
—¿Por qué el alumno llevó gafas al examen de Matemáticas?
—Para ver mejor las operaciones.

69.
—Papá, mañana tenemos examen sorpresa.
—Entonces ya no es sorpresa.
—¡Uno menos que estudiar!

70.
—¿Qué nota has sacado?
—Una que pone «Tenemos que hablar».
—Eso no es una nota.
—Precisamente por eso estoy preocupado.

Chistes de trabajo y oficina

71.
—Jefe, necesito un aumento. Hay tres empresas detrás de mí.
—¿Cuáles?
—La luz, el agua y el teléfono.

72.
—¿Qué tal tu primer día de teletrabajo?
—Muy productivo.
—¿Qué has hecho?
—He descubierto qué hay dentro de todos los armarios.

73.
—Mi jefe dice que soy imprescindible.
—Qué suerte.
—Sí, nunca me deja irme de vacaciones.

74.
—¿Trabajas bien bajo presión?
—Depende.
—¿De qué?
—De si la presión es antes o después de comer.

75.
—Tenemos una reunión urgente.
—¿Sobre qué?
—Sobre cómo reducir las reuniones.

76.
—¿Qué haces cuando tienes mucho trabajo?
—Una lista.
—¿Y después?
—Me tumbo, agotado de organizarlo.

77.
—Mi ordenador me ha pedido un descanso.
—¿Cómo lo sabes?
—Lleva diez minutos actualizándose.

78.
—¿Por qué llegas tarde a la oficina?
—Porque el despertador y yo tenemos diferencias irreconciliables.

79.
—¿Te gusta trabajar en equipo?
—Muchísimo, sobre todo cuando trabaja el equipo.

80.
—Mi currículum dice que sé resolver problemas.
—¿Es verdad?
—Todavía estoy intentando resolver por qué lo puse.

Chistes cortos de tecnología

81.
—¿Por qué el ordenador fue al médico?
—Porque tenía demasiadas ventanas abiertas.

82.
—Mi wifi y yo estamos pasando una crisis.
—¿Qué ocurre?
—Ya no tenemos conexión.

83.
—¿Qué le dijo el cargador al móvil?
—Nuestra relación depende de que haya corriente.

84.
—Mi contraseña es «incorrecta».
—¿Por qué?
—Porque cuando la olvido, el ordenador me dice: «La contraseña es incorrecta».

85.
—¿Por qué el móvil duerme cerca del enchufe?
—Porque necesita despertarse con energía.

Chistes buenos de la vida cotidiana

86.
—¿Has limpiado la casa?
—Sí.
—¿Dónde?
—En mis pensamientos.

87.
—He ido al supermercado con hambre.
—¿Y?
—Ahora tengo comida para sobrevivir a tres inviernos.

88.
—¿Qué vas a cenar?
—Algo ligero.
—¿Ensalada?
—No, una pizza fina.

89.
—He decidido levantarme temprano todos los días.
—¿A qué hora empiezas?
—Mañana.

90.
—¿Sabes dónde están mis gafas?
—Las llevas puestas.
—Perfecto. Ya solo me falta encontrar el móvil.
—Estás hablando por él.

91.
—He ordenado mi habitación.
—¿De verdad?
—Sí, ahora el desorden está organizado por zonas.

92.
—¿Por qué has comprado seis paquetes de pasta?
—Ponía «oferta familiar».
—Pero vivimos dos.
—Pues habrá que hacer amigos.

93.
—Quiero empezar a correr por las mañanas.
—¿Qué te lo impide?
—Que las mañanas corren más que yo.

94.
—¿Cuánto tardas en preparar la maleta?
—Diez minutos.
—¿Y en decidir qué llevar?
—Dos días.

95.
—Hoy cocinaré algo especial.
—¿Qué?
—Algo que no venga con instrucciones de tres minutos.

96.
—Me he comprado una báscula nueva.
—¿Funciona?
—No nos hablamos desde el primer día.

97.
—¿Por qué tienes tres alarmas por la mañana?
—Una para despertarme, otra para negociar y otra para aceptar la realidad.

98.
—He aprendido a controlar mis gastos.
—¿Cómo?
—Ya sé exactamente cuánto dinero no tengo.

99.
—¿Qué haces mirando dentro de la nevera otra vez?
—Estoy comprobando si ha aparecido algo nuevo.
—Han pasado cinco minutos.
—Nunca se sabe.

100.
—¿Cuál es tu plan para el fin de semana?
—No hacer nada.
—Eso hiciste el anterior.
—Sí, pero me quedaron cosas pendientes.

Qué hace que un chiste corto funcione

Los mejores chistes cortos suelen tener tres ingredientes: una situación fácil de entender, pocas palabras y un final que cambia inesperadamente el sentido de lo anterior.

El ritmo también cuenta. Al contar uno en voz alta, una pequeña pausa justo antes del remate suele funcionar mejor que explicar demasiado. Si hay que aclarar por qué hace gracia, normalmente el chiste ya ha perdido parte de su efecto.

Para mensajes y grupos funcionan especialmente bien los chistes de dos o tres líneas, mientras que en una conversación pueden aprovecharse mejor los pequeños diálogos.

Estos 100 chistes cortos buenos están pensados precisamente para eso: poder recordar uno en cualquier momento, contarlo sin preparación y pasar rápidamente al siguiente. Porque un buen chiste no necesita ocupar media conversación; a veces bastan diez segundos para cambiarle el humor a todo el grupo.

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