Barcelona, capital del turismo deportivo

Se habla de turismo deportivo cuando se visita un destino principalmente por uno de estos dos motivos: asistir a algún evento deportivo o practicar algún tipo de deporte. Barcelona y sus alrededores cuentan con un oferta amplia y variada que cubre ambos supuestos; la capital catalana es sede de grandes citas deportivas y, en la propia ciudad -o no demasiado lejos-, es posible realizar un amplio abanico de actividades deportivas.

Según la Organización Mundial del Turismo (OMT), el turismo deportivo es una de las ramas que más ha crecido en los últimos años dentro del sector del turismo. Los grandes eventos deportivos, como los Juegos Olímpicos o una Copa Mundial de Fútbol, tienen un gran impacto económico en distintos ámbitos.

Este tipo de citas deportivas son especialmente importantes para los medios de comunicación, los cuales siempre buscan hacerse con los derechos de retransmisión, y también para el sector de las apuestas deportivas, el cual, consciente de la gran repercusión de estos eventos, amplía su oferta de manera constante y ofrece diferentes promociones como los bonos sin depósito, permitiendo a los usuarios apostar sin tener que realizar una inversión económica. Pero, como señala la OMT, estos mega-eventos deportivos pueden también “actuar como catalizadores del desarrollo turístico si se aprovechan adecuadamente en términos de creación de marca del destino, desarrollo de infraestructuras y otras ventajas económicas y sociales”.

Con la celebración de los Juegos Olímpicos de 1992, Barcelona no solo cumplió todas esas premisas de creación de marca, desarrollo de infraestructuras y otras ventajas, sino que se convirtió en el gran ejemplo sobre cómo hay que hacerlo. Barcelona ’92 fue un antes y un después para la ciudad, y el inicio de una fuerte apuesta por el turismo deportivo que sigue dando sus frutos hoy en día.

Turismo deportivo

Publicaciones internacionales especializadas en el sector turístico como Holidify sitúan a Barcelona en lo más alto de la lista de destinos clásicos de turismo deportivo por ser ciudad organizadora de eventos, por tener las infraestructuras y condiciones perfectas para hacer deporte, y por contar con una gran tradición deportiva.

El gran estandarte de la ciudad de Barcelona a nivel internacional es el FC Barcelona. Asistir a algún partido en el Camp Nou o simplemente visitar su museo, por el que pasan más de 1.5 millones de personas al año, forma parte de los ‘must-visits’ de muchos turistas, incluso aunque no estén interesados en el fútbol – tal es la relevancia del club blaugrana.

Sin embargo, no todo es fútbol. Cerca de Barcelona, en Montmeló, se encuentra el Circuito de Barcelona-Catalunya, que acoge eventos tan importantes como las paradas de los campeonatos de Moto GP y Fórmula 1, que han sido elegidas en más de una ocasión como los mejores GP de la temporada.

Además, la Maratón o el Ironman, aunque no tienen la misma repercusión mediática que el fútbol o el motor, son grandes generadores de ingresos para el sector turístico de la ciudad, sobre todo gracias a su gran proyección internacional. En las ediciones de 2019, un 49% de los casi 18.000 participantes de la Maratón de Barcelona fueron personas extranjeras; en el Ironman, el porcentaje subió hasta el 85%. Una de las grandes ventajas de este tipo de turista, que suele realizar un gasto medio de más de 120€ al día, es su fidelidad. Normalmente, el que viene una vez, repite.

Barcelona

Situada entre el mar y la montaña, Barcelona no solo organiza, sino que también es un destino perfecto para disfrutar de muchas de las disciplinas que sustentan el turismo deportivo, como el cicloturismo, los deportes acuáticos, el senderismo o incluso los deportes de invierno.

Barcelona es un excelente centro de operaciones desde el que trasladarse a destinos como los Pirineos o la Costa Brava, que siempre han contado con el deporte como parte de su gran atractivo turístico. Cabe resaltar que la Agencia Catalana de Turismo reconoce oficialmente con la etiqueta específica de “destino de turismo deportivo” hasta 11 municipios de Cataluña, aparte de la ciudad de Barcelona.

En la provincia barcelonesa encontramos las instalaciones deportivas de L’Hospitalet de Llobregat, Calella en la costa del Maresme, el Canal Olímpico en Castelldefels, o las facilidades para el deporte amateur y de élite en Santa Susana; en la Costa Brava, todo tipo de deportes acuáticos y de montaña en el entorno natural único de Girona y Lloret de Mar; la Costa Dorada se está convirtiendo en un referente del turismo deportivo gracias a Cambrils y Salou; y algo más alejado de Barcelona, aunque con buenas comunicaciones, encontramos Amposta y L’Ametlla de Mar en Terres de l’Ebre, y Sort como centro deportivo en el Pirineo leridano.

En resumen, una visita a la ciudad condal para el turismo deportivo, sea como espectador o participante, siempre vale la pena.

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