Exportar en la UE: una experiencia multilingüe para llevar tu negocio a otro nivel

Cuando el mercado local comienza a quedarte chico, la mejor opción, sin duda, es expandirte.

Cruzar las fronteras y aventurarte por nuevos caminos dentro de la Unión Europea suena tentador. Miles de nuevos potenciales clientes dispuestos a adquirir tus productos están ahí afuera, esperando soluciones a problemas que la oferta actual no puede resolver.

Por eso, si estás pensando en crecer, te contamos qué pasos debes seguir para ofrecer tus bienes en otros países.

1. Recurre a los servicios de una empresa de traducción para poner a punto tus productos

El primer e ineludible paso para conquistar nuevas tierras es, sin dudas, hablarle a tu potencial cliente en su propio idioma. La comunicación no debe fallar, por eso es importante confiar en una empresa de traducción, para que ningún detalle quede librado al azar. 

Otro aspecto fundamental a tener en cuenta es el de las traducciones técnicas. Pero, ¿qué es esto y por qué debería importarte?

Si ofreces bienes de consumo masivo, las traducciones técnicas te permitirán contar con un etiquetado ajustado al idioma de los países de destino.

Si se trata de productos más complejos, como máquinas y herramientas, los servicios de traducción técnica de una empresa de traducción te proporcionarán la traslación de modos de empleo, guías de usuario, instrucciones y normas.

Para exportar, debes asegurarte de que tus futuros compradores puedan sacar el mayor provecho de tus productos, utilizándolos para los fines que han sido concebidos y respetando las indicaciones para garantizar el óptimo resultado, por eso este paso no es una opción, sino una obligación de todo empresario.

Así, puedes considerar las traducciones técnicas de una empresa de traducción como una pieza fundamental de tu estrategia.

2. Configura tu sitio web para el comercio electrónico

Si vendes tus productos al consumidor final, la mejor manera de alcanzar nuevos clientes es a través de tu sitio web.

Allí, dispón toda la información que necesita para realizar una compra.

Lo imprescindible es:

  •         Datos del vendedor.
  •         Características de los productos.
  •         Modalidades de entrega.
  •         Política de devolución (si la hubiera).
  •         Precio.
  •         Medios y modalidades de pago.
  •         Costes adicionales (impuestos, gastos de envío).
  •         Garantías legales y devoluciones.

Esta información debe estar disponible antes de que el comprador pague por su producto. Para evitar malos entendidos, disponer un botón de “confirmar pedido y pagar” es una excelente opción.

3. Selecciona un servicio de paquetería para los envíos transfronterizos

No hay persona que luego de realizar una compra no quede al pendiente de su recepción.

Deseamos que la entrega de nuestro paquete sea tan rápida como los sitios web prometen y, en parte, basamos nuestras decisiones de compras futuras en el hecho de si se han cumplido o no los plazos y condiciones de entrega convenidos.

Por ello, si quieres brindar un servicio completo debes seleccionar una empresa para envíos transfronterizos de trayectoria en el mercado, que se destaque por su seriedad y cuente entre su cartera de clientes a empresas e individuos que puedan dar testimonios de su profesionalismo.

Parece un detalle menor, pero dejarlo librado al azar puede hacer la diferencia entre el éxito y el fracaso.

4. Investiga los montos de IVA transfronterizo para cada país de destino

Si vendes productos al consumidor final en diferentes países de la Unión Europea probablemente deberás cobrar el IVA al tipo aplicable en el país que corresponda.

Para realizarlo dentro de los parámetros legales establecidos, debes inscribir a tu empresa en cada país, excepto que el valor total de tus ventas a ese país, por ejercicio fiscal, esté por debajo del límite establecido.

Este trámite es sencillo y puedes informarte con detalle para empezar los trámites hoy mismo en el sitio web de la Unión Europea.

5. Interiorízate en la normativa correspondiente a cada país al que piensas exportar

Más allá de los impuestos propios de cada país, existen normas que garantizan la calidad de los productos, su seguridad, la protección del medio ambiente y, por supuesto, la salud de los consumidores.

Existen tres organismos que se encargan de las normas: el Comité Europeo de Normalización, el Comité Europeo de Normalización Electrotécnica y el Instituto Europeo de Normas de Telecomunicación.

Además, tendrás que informarte sobre los organismos propios de cada país de destino.

Los canales de comunicación existentes te permiten realizar las investigaciones necesarias desde la comodidad de tu oficina.

Comienza ya a ampliar tus horizontes

Distintos idiomas, diferentes reglamentaciones. Estar al corriente de las particularidades de cada destino asegurará tus resultados. Una vez que los conozcas al dedillo no hay modo de que no crezcas todo lo que imaginaste.

Los servicios de una empresa de traducción te sacarán un gran peso de encima, principalmente los servicios de traducción técnica sobre tus documentos,  así como también lo hará seleccionar un buen partner a cargo de los envíos.

No pongas límites a tu crecimiento y amplía tus horizontes. ¡Comienza ya!

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