Invertir en oro físico: claves para hacerlo bien

Ganamos el dinero y pagamos las cuentas, y hasta aquí todo es muy sencillo, pero una vez resueltos los asuntos económicos que comprometen buena parte de los ingresos mensuales de la casa, todos nos preguntamos cuál sería la mejor manera de aprovechar lo que nos queda. ¿Ahorrarlo? ¿Invertirlo? Existe toda una multitud de mercados de inversión en los que podemos poner nuestro dinero para, en el mejor de los casos, multiplicarlo. Y, claro, entre todos ellos, el de los metales preciosos es un clásico. Invertir en oro físico es la opción favorita de muchas personas.

Precauciones al invertir en oro físico

Desde tiempos ancestrales, el oro ha sido el metal más preciado para muchas culturas diferentes, así que la idea de invertir en oro físico no es precisamente nueva. Sin embargo, como sucede con cualquier inversión, hay que tener cuidado para aprovecharla al máximo.

Que no te sorprenda la rentabilidad del oro

El oro físico, como cualquier otro metal precioso, es un bien que entra en la categoría de los “activos refugio”. Actúa como contrapeso en las carteras de los inversionistas cuando la economía no va bien, pero su rentabilidad se deriva de esta cualidad y no te producirá una renta, como podría hacer un inmueble o las acciones de bolsa.

La forma de ganar dinero a través de la compra de oro físico es aprovechando las diferencias entre el valor de compra y el valor de venta. La ley de oferta y demanda, afortunadamente, es favorable en este caso. El oro es un bien escaso muy solicitado, por lo que la demanda es siempre mayor a la oferta y esto le da un valor considerable, aunque este más bien sea fijo y no creciente.

Formas de invertir en oro físico

Las formas de invertir en oro físico se pueden agrupar en tres grandes categorías: la primera de ellas es la compra de oro financiero, es decir, la compra de títulos o certificados sobre el valor del oro, pero que otorgan al titular la propiedad sobre el oro físico realmente, ya sea a través de instituciones financieras tradicionales o de plataformas digitales relacionadas con las criptomonedas y la tecnología blockchain. En segundo lugar está la compra de acciones de empresas mineras, que es un modo más indirecto aún cuyo rendimiento se producirá a largo plazo cuando la explotación de los yacimientos en cuestión entren en el mercado.

Oro físico: lingotes y monedas

Y la última, pero no menos importante, es la compra directa de oro físico en lingotes o monedas. Es cierto que el espacio y la custodia de esta inversión es un elemento a considerar, pero es la opción que ofrece mayor liquidez. Es importante informarse sobre la procedencia del oro, para que este sea legal y de la máxima calidad, y escoger la presentación más adecuada a las propias necesidades e intereses. Particularmente las monedas de oro pueden ser una opción interesante pues además del precioso material, podrían tener un valor adicional si son piezas de colección valiosas para los más apasionados.

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