¿En qué consiste la Policitemia Vera?

La Policitemia Vera hace referencia a un tipo de cáncer en la sangre. Se caracteriza por una producción excesiva de glóbulos rojos por parte de la médula ósea, capaz de espesar la sangre y reducir su flujo hasta causar diversas complicaciones. La afección se desarrolla lentamente a través de los años y sin el tratamiento adecuado puede poner en peligro la vida.

Es también conocida como la de enfermedad de Vaquez y Osler, haciendo honor a los médicos responsables de su descubrimiento. Es una enfermedad mieloproliferativa crónica (EMPC), cuya característica principal es el crecimiento excesivo e incontrolado de células procedentes de la médula ósea.

Son cuatro las enfermedades mieloproliferativas crónicas que se asocian a un crecimiento celular acelerado por parte de la médula ósea: Policitemia Vera (PV), Trombocitemia Esencial (TE), Mielofibrosis Primaria (MFP) y Leucemia Mieloide Crónica (LMC). Tener una cifra alta de hematocrito resulta una señal de alerta importante, alertando la existencia de Policitemia Vera.

¿Cuáles son los síntomas de la PV?

La gran mayoría de las personas que padecen PV no presentan síntomas perceptibles en un principio. Se trata de una enfermedad que se desarrolla de manera silenciosa y con una sintomatología vaga que puede confundirse con las de otros padecimientos. Por ejemplo, dolor de cabeza, visión borrosa, fatiga y mareos.

Enfermedad de Vaquez y Osler

También es posible detectar algunos síntomas un poco más específicos conforme avanza la enfermedad:

  • Comezón después de una ducha caliente
  • Hormigueo, entumecimiento de las manos, pies, brazos y piernas
  • Dolor en la parte izquierda del abdomen a causa del agrandamiento del bazo
  • Sangrado inusual de la nariz y las encías
  • Hinchazón de las articulaciones
  • Dificultad respiratoria y sensación de falta de oxígeno cuando se está acostado

Causas, factores de riesgo y complicaciones relacionadas con la PV

Esta enfermedad es causada por la mutación de un gen que produce un problema en la producción de células sanguíneas. En un escenario normal, el cuerpo tiene la capacidad de regular el volumen de producción de los diferentes tipos de células producidas desde la médula ósea, pero debido a la PV la médula pierde esta capacidad regulatoria y produce exceso de células.

Puede desarrollarse a cualquier edad, aunque es mucho más común en personas con edades comprendidas entre los 50 y los 70 años. Es más frecuente en los hombres, mientras que las mujeres tienen mayor posibilidad de padecerla conforme avanzan en edad, poniendo en serio riesgo la vida de las personas.

Algunas de las complicaciones relacionadas con la PV son los coágulos sanguíneos, que pueden causar ataques cardiacos; problemas de cicatrización y otros trastornos sanguíneos, además de un agrandamiento del bazo como consecuencia del sobreesfuerzo en la filtración de células viejas y dañadas.

¿Cuándo es necesario acudir a un médico?

En caso de presentar de manera frecuente cualquiera de los síntomas descritos anteriormente, es una buena idea acudir a un especialista que realice los chequeos correspondientes para confirmar o descartar la existencia de esta u otra patología por medio de análisis sanguíneos y poder comenzar un tratamiento temprano.

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