El consumo diario de tabaco cae al 15,4 % en España y alcanza su mínimo histórico

El consumo diario de tabaco en España ha descendido hasta el 15,4 % de la población de 15 años o más, la cifra más baja registrada desde que existen estadísticas comparables. Así lo refleja la Encuesta de Salud de España 2025, cuyos resultados se han dado a conocer este 20 de octubre de 2026. El descenso confirma un cambio profundo en los hábitos de los españoles: hace tres décadas, casi uno de cada tres ciudadanos fumaba todos los días.

La reducción ha sido especialmente pronunciada entre los hombres y los jóvenes, aunque siguen existiendo diferencias significativas relacionadas con el sexo y la situación socioeconómica. Los datos también muestran una realidad menos favorable: mientras disminuye el tabaquismo, aumentan otros problemas de salud, como los síntomas depresivos y el consumo habitual de alcohol.

España registra la menor proporción de fumadores diarios de su historia

La nueva estadística, elaborada por el Ministerio de Sanidad y el Instituto Nacional de Estadística (INE), sitúa el tabaquismo diario en su nivel mínimo desde el comienzo de la serie histórica.

En 1993, el 32,1 % de los españoles de 15 años o más fumaba diariamente. En 2025, esa proporción había disminuido hasta el 15,4 %.

La diferencia supone una reducción de 16,7 puntos porcentuales y un descenso relativo de aproximadamente el 52 %.

Indicador19932025
Población que fuma diariamente32,1 %15,4 %
Personas que fuman cada día por cada 100 habitantes de 15 años o más3215
Descenso acumulado—16,7 puntos

La comparación confirma que el porcentaje de fumadores habituales se ha reducido a menos de la mitad en poco más de tres décadas.

No obstante, el 15,4 % corresponde exclusivamente a quienes declaran fumar todos los días. No incluye necesariamente a las personas que consumen tabaco de manera ocasional ni permite calcular por sí solo el uso de cigarrillos electrónicos.

Los hombres siguen fumando más que las mujeres

Aunque el tabaquismo ha descendido en ambos sexos, las diferencias todavía son considerables.

Según la encuesta, el 18,4 % de los hombres fuma diariamente, frente al 12,6 % de las mujeres.

La distancia es de 5,8 puntos porcentuales, lo que demuestra que el consumo habitual continúa siendo más frecuente entre la población masculina.

SexoPorcentaje de fumadores diarios
Hombres18,4 %
Mujeres12,6 %
Total de la población15,4 %

La evolución histórica muestra, sin embargo, que la reducción ha sido particularmente intensa entre los hombres.

En 1993, alrededor del 44 % de la población masculina fumaba diariamente, mientras que entre las mujeres el porcentaje se situaba en el 20,8 %.

Desde entonces, el descenso masculino ha superado ampliamente los 25 puntos porcentuales.

Entre las mujeres también se observa una reducción importante, aunque menos acusada.

Esta evolución ha contribuido a estrechar la diferencia entre ambos sexos, que era mucho mayor al comienzo de la serie.

Los jóvenes protagonizan una de las mayores reducciones del tabaquismo

La encuesta destaca que la disminución del consumo diario ha sido especialmente significativa entre la población joven.

Este cambio resulta relevante porque el inicio del consumo de tabaco suele producirse durante la adolescencia o los primeros años de la edad adulta.

Reducir la incorporación de nuevos fumadores es uno de los factores que pueden contribuir a mantener una tendencia descendente a largo plazo.

Sin embargo, los resultados no permiten atribuir esta evolución a una única causa.

Durante las últimas décadas han cambiado las normas sobre consumo en espacios públicos, la percepción social del tabaco y la información disponible sobre sus consecuencias sanitarias.

También se han producido transformaciones en las preferencias de consumo de las generaciones más jóvenes.

Los cigarrillos electrónicos plantean un desafío diferente

El descenso del consumo de tabaco convencional no implica necesariamente que hayan desaparecido todos los productos relacionados con la inhalación de nicotina.

Los cigarrillos electrónicos y dispositivos de vapeo presentan características diferentes y deben analizarse mediante indicadores específicos.

No sería correcto utilizar la cifra del 15,4 % para afirmar que esa misma proporción representa a todas las personas que consumen nicotina.

La distinción es especialmente relevante entre los jóvenes, donde los hábitos de consumo pueden incluir productos distintos del cigarrillo tradicional.

Además, aunque los dispositivos electrónicos no generan humo por combustión como los cigarrillos convencionales, eso no significa que estén exentos de riesgos.

Las diferencias sociales siguen siendo muy acusadas

Uno de los hallazgos más importantes de la Encuesta de Salud de España 2025 es la relación entre el tabaquismo y la situación socioeconómica.

Entre los hombres pertenecientes a los grupos sociales más favorecidos, el consumo diario se sitúa en el 8,8 %.

Sin embargo, entre los hombres de las clases menos favorecidas alcanza el 26,6 %.

Esto significa que el tabaquismo diario es aproximadamente tres veces más frecuente entre los hombres de los grupos socioeconómicos más desfavorecidos.

La diferencia alcanza los 17,8 puntos porcentuales.

En el caso de las mujeres también se observa una mayor frecuencia del consumo entre los grupos menos favorecidos, aunque las desigualdades son más reducidas.

Estos resultados ponen de manifiesto que el descenso general del tabaquismo no está beneficiando por igual a toda la población.

Las condiciones laborales, el entorno social, el nivel educativo y las posibilidades de acceder a programas de prevención y abandono del tabaco pueden intervenir en estas desigualdades.

No obstante, los datos de la encuesta describen una asociación entre posición social y consumo, sin demostrar por sí mismos qué factores explican cada diferencia.

Qué beneficios tiene para la salud dejar de fumar

La reducción del tabaquismo constituye una evolución favorable desde el punto de vista de la salud pública.

El humo del tabaco contiene numerosas sustancias tóxicas y cancerígenas, y su consumo está relacionado con enfermedades cardiovasculares, respiratorias y distintos tipos de cáncer.

Dejar de fumar reduce progresivamente muchos de estos riesgos, aunque la magnitud del beneficio depende de factores como la edad, los años de consumo y la exposición acumulada.

Algunos cambios comienzan poco después del último cigarrillo, mientras que otros necesitan años para hacerse visibles.

Tiempo aproximado después de dejar de fumarBeneficios que pueden producirse
Primeras horasComienza a disminuir la concentración de monóxido de carbono en sangre
Primeras semanasPuede mejorar la circulación y la capacidad para realizar actividad física
Entre 1 y 12 mesesSuelen reducirse la tos y algunas dificultades respiratorias
Entre 1 y 2 añosDisminuye considerablemente el riesgo de infarto
Entre 10 y 15 añosSe reduce de forma importante el riesgo de desarrollar determinados cánceres

Estos periodos son orientativos y no implican que todas las personas experimenten los mismos cambios.

Dejar de fumar resulta beneficioso a cualquier edad, incluso después de muchos años de consumo.

El consumo de alcohol aumenta mientras disminuye el tabaco

La encuesta ofrece una visión más amplia sobre los hábitos de salud de los españoles.

Aunque el tabaquismo registra mínimos históricos, el consumo de alcohol ha aumentado respecto a 2023.

El 8,9 % de las personas de 15 años o más declara beber alcohol todos los días, mientras que el 35,1 % afirma consumirlo al menos una vez por semana.

Ambos hábitos presentan una mayor frecuencia entre los hombres.

Los investigadores también identifican diferencias importantes según la edad, especialmente en los episodios de consumo intensivo.

El consumo intensivo preocupa entre los adultos jóvenes

El grupo de 25 a 34 años registra algunas de las cifras más elevadas de consumo intensivo de alcohol.

Dentro de este intervalo de edad, el 28,7 % de los hombres y el 22,2 % de las mujeres declara haber mantenido este patrón al menos una vez al mes.

Entre los jóvenes de 15 a 24 años, los porcentajes también son elevados:

  • Hombres de 15 a 24 años: 26,9 %.
  • Mujeres de 15 a 24 años: 20,9 %.
  • Hombres de 25 a 34 años: 28,7 %.
  • Mujeres de 25 a 34 años: 22,2 %.

Los datos muestran que la mejora en el consumo de tabaco convive con otros comportamientos que siguen representando riesgos para la salud.

El consumo intensivo de alcohol puede aumentar la probabilidad de accidentes, intoxicaciones y problemas de salud a largo plazo.

También disminuye el sedentarismo en España

La encuesta identifica otra tendencia favorable: la proporción de personas sedentarias durante su tiempo libre continúa descendiendo.

Actualmente, el 24,8 % de la población se considera sedentaria, aunque existen diferencias entre hombres y mujeres.

El porcentaje alcanza el 28,5 % entre las mujeres y el 21 % entre los hombres.

Además, la frecuencia del sedentarismo aumenta con la edad.

En paralelo, crece la proporción de ciudadanos que realiza actividad física beneficiosa para la salud durante su tiempo libre.

Según los resultados, el 64,1 % de los hombres y el 55,1 % de las mujeres de 15 años o más practica este tipo de actividad al menos un día a la semana.

Estos datos reflejan una mejora en los hábitos de movimiento, aunque la práctica semanal no garantiza necesariamente que se cumplan todas las recomendaciones de actividad física.

Los españoles comen más fruta y verdura, pero perciben peor su salud

La alimentación es otro de los ámbitos analizados por la Encuesta de Salud de España 2025.

El 58 % de la población declara consumir fruta fresca diariamente, mientras que el 36 % toma verduras, ensaladas u hortalizas todos los días.

Ambos indicadores mejoran respecto a 2023, especialmente entre las mujeres.

Sin embargo, estas mejoras no se traducen en una percepción más positiva del estado general de salud.

Solo el 68,3 % de los españoles considera que su salud es buena o muy buena, el porcentaje más bajo registrado desde que comenzó la serie histórica en 1987.

La diferencia entre hombres y mujeres también resulta significativa.

El 73,6 % de los hombres valora favorablemente su salud, frente al 63,1 % de las mujeres.

La encuesta señala, además, un aumento de la sintomatología depresiva, que afecta en algún grado al 35,6 % de la población de 15 años o más.

En 2023, ese porcentaje era del 29,8 %.

La presencia de síntomas depresivos en una encuesta no equivale necesariamente a un diagnóstico clínico de depresión, una distinción fundamental para interpretar correctamente las cifras.

Qué revela la Encuesta de Salud de España 2025

Los resultados publicados el 20 de octubre de 2026 proceden de una de las principales operaciones estadísticas destinadas a conocer el estado de salud de la población española.

La investigación ha contado con 25.961 participantes, distribuidos de la siguiente manera:

  • 21.641 personas de 15 años o más.
  • 4.320 menores de 15 años.

La encuesta es representativa de la población residente en viviendas familiares de España.

Sus indicadores permiten estudiar la evolución de los hábitos de vida, la utilización de los servicios sanitarios y las diferencias relacionadas con el sexo, la edad y la situación socioeconómica.

Es importante distinguir entre el año de referencia de la encuesta, 2025, y la fecha de publicación de estos resultados, octubre de 2026.

Por tanto, el 15,4 % representa el dato de la encuesta correspondiente a 2025, no una medición realizada exclusivamente durante octubre de 2026.

El reto ya no es solo reducir el número de fumadores

La disminución del tabaquismo constituye uno de los cambios más destacados en los hábitos de salud de los españoles durante las últimas décadas.

Pasar del 32,1 % de fumadores diarios en 1993 al 15,4 % actual refleja una transformación considerable, pero las diferencias sociales indican que todavía queda trabajo por hacer.

El consumo sigue siendo mucho más frecuente en determinados grupos de población, mientras que otros indicadores sanitarios evolucionan de forma menos favorable.

La fotografía que ofrece la Encuesta de Salud de España 2025 es, por tanto, desigual: España fuma menos, se mueve más y consume más fruta y verdura, pero también registra un aumento de los problemas de salud percibidos y de determinados hábitos de riesgo.

El siguiente desafío para la salud pública no será únicamente mantener la reducción del tabaquismo, sino conseguir que esa mejora llegue también a los sectores de población que siguen concentrando las mayores tasas de consumo.

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