La importancia de las conservas de pescado y la nutrición

Tanto el pescado como los mariscos tienen gran importancia dentro de los patrones alimentarios seguidos por los españoles y el resto de habitantes de las costas del mediterráneo. Dentro de la dieta Mediterránea se da gran valor al pescado, debido a su alto valor nutricional así como los importantes beneficios que representa para la salud del ser humano.

Las conservas de pescado se convierten en la alternativa más adecuada para consumir pescado en cualquier momento del año, sin tener que preocuparse por el proceso de almacenamiento que pone en riesgo la calidad de productos frescos y delicados como lo es el pescado. Aunque también es posible encontrar pescado congelado, las conservas de pescado tienen ciertas ventajas.

¿Cuál es el aporte nutricional del pescado?

El pescado es fundamental para la alimentación del ser humano. El pescado azul, en especial, es uno de los que ofrece mayor aporte nutricional a nuestro organismo, entregando vitaminas, minerales y aminoácidos esenciales para el mantenimiento de la vida en todas las etapas, tanto en la niñez como en la adolescencia y en la etapa adulta.

Aporte nutricional del pescado

Según la especie, el pescado puede clasificarse de diferentes formas: magros, blancos, azules, grasos y semigrasos. En el caso particular del pescado azul, como la caballa y el atún en conserva, su valor nutricional incluye los siguientes elementos:

  • Proteínas de gran calidad.
  • Ácidos grasos y poliinsaturados, con altos valores de Omega-3, EPA y DHA, capaces de favorecer la salud cardiovascular.
  • Vitaminas del grupo A, B y D.
  • Minerales como yodo, calcio, fósforo, potasio, zinc, magnesio y hierro.

Todo lo anterior implica que el pescado en conserva tiene un valor nutricional enorme, igual al que ofrece el pescado completamente fresco. En el proceso de conservación se evita por completo la adición de químicos y conservantes, trabajando en base a la cocción y envasado al vacío para garantizar la frescura del pescado con el paso del tiempo.

Calidad del pescado seleccionado para las conservas

Cada pieza de pescado que es seleccionada para conservarse en una lata, es elegida en función de una serie de parámetros que permiten asegurar la calidad del mismo. Valores como el peso y el tamaño son prioritarios, y de eso depende el sabor resultante tras el proceso de enlatado que permite su conservación por largos periodos de tiempo y el mantenimiento de sus cualidades.

Todo este proceso es realizado de manera artesanal y manual, siguiendo estrictos protocolos sanitarios y técnicas que vienen utilizándose desde hace varias generaciones, con el objetivo de asegurar la calidad del pescado que llega a nuestra alacena y que finalmente pondremos en la mesa de nuestras familias.

La gran ventaja de las conservas de pescado es que nos permiten consumir producto fresco a lo largo del año, sin importar la temporada en que nos encontremos. Su almacenamiento es sencillo, no requiere refrigeración y eso lo convierte en un producto conveniente y considerado como ecológico, puesto que en su cadena de distribución no es necesario invertir en refrigeración.

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