Nueva Orleans: qué ver en una de las ciudades más fascinantes del mundo

Los Estados Unidos de América son prácticamente un país continente, pues su extensión desde el Atlántico hasta el Pacífico hace que en su territorio sea posible encontrar todo tipo de paisajes naturales. Sin embargo, un elemento esencial de su identidad son sus ciudades. No solo porque son importantes centros políticos, culturales y comerciales, sino por su enorme potencial turístico. Nueva Orleans, por ejemplo, es un ejemplo perfecto.

Nueva Orleans es una ciudad viva, en la que diferentes culturas se han encontrado y han generado un ambiente autóctono que cada año atrae a muchísimos turistas. Fundada como colonia francesa, pero tras haber recibido una fuerte influencia española, africana y latinoamericana, se ha convertido hoy en día en una ciudad próspera. Ha sido una ciudad que siempre ha dado de qué hablar, ya sea por su pasado con los cultivos de algodón y la situación con los esclavos, o por la tragedia causada por el huracán Katrina, o… en una nota más positiva, por ser la cuna del Jazz. Veamos cuáles son los lugares imprescindibles en una visita a Nueva Orleans.

El Jazz

Pensar en Nueva Orleans en muchas ocasiones implica pensar en el Jazz. Grandes nombres de este género, como Louis Armstrong, nacieron y crecieron en esta ciudad. El barrio de Marigny alberga los verdaderos bares de jazz, donde los habitantes del lugar van a bailar y a disfrutar la buena música en vivo. Lugares míticos como el Preservation Hall son visitas indispensables para los más fanáticos.

Mardi Gras

El Mardi Gras es la festividad más emblemática de la ciudad. Aunque es el nombre que se le da al desfile del último día del carnaval, lo cierto es que la ciudad está de fiesta desde dos semanas antes. Se realiza un desfile al día, lo que es una gran experiencia para los amantes de las carrozas, las máscaras y los disfraces.

La gastronomía

Es cierto que lo más característico es la comida cajún: de tradición agrícola francesa, consistente en platos con carne de cerdo y contornos de legumbres y verduras. Sin embargo, la multiculturalidad de la ciudad ha incorporado elementos de la cocina española, como los pimientos, o las pastas y salsas de tomate, aporte de los inmigrantes italianos, y los ha mezclado con elementos locales, como los mariscos, para ofrecer a los visitantes una variedad enorme apta para todos los gustos.

El Barrio Francés

Si hay un lugar que vale la pena recorrer a pie en Nueva Orleans, es el Barrio Francés. La Catedral de St. Louis, la Jackson Square y otros edificios de interés histórico se encuentran aquí, en un barrio particular. Su arquitectura es un hermoso testimonio vivo del cruce entre los franceses y las demás culturas que han hecho vida en la ciudad. Es el lugar donde el turista quedará embelesado por los hermosos balcones, los patios escondidos, que acompañan a los hoteles, cafés y restaurantes lujosos que tienen más de cien años de historia. También alberga la Rue Borbon que es una calle particularmente interesante para pasear durante la noche.

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